Hoy, fiesta del santo Cura de Ars
Que cambió la vida de muchas personas
Hoy la Iglesia celebra a San Juan María Vianney, un párroco de pueblo, de inteligencia sencilla y corazón inmenso. No tenía redes, ni cámara, ni newsletter. Tenía un confesionario, un altar y una certeza: un alma vale más que todo el oro del mundo.
En su fiesta, el patrono de los sacerdotes, se cierra la etapa fundacional del Taller de los Artesanos. Y antes de cualquier otra cosa, quiero darte las gracias por lo que ya me has dado estas semanas: sé que muchos han estado rezando por mí y por esta misión. Eso no se ve en ninguna estadística, pero yo lo siento en el altar cada mañana. La oración de ustedes es el verdadero motor de todo esto.
Desde hoy, cada mes, celebraré una misa por todos los que sostienen esta obra –los que rezan y los que aportan– y por sus intenciones. Es lo único que un sacerdote puede dar, y es lo más grande que tiene.
Si durante estas semanas has pensado sumarte también con una aportación, hoy es el día.
Y si no es tu momento, mi última palabra de esta campaña es para ti: gracias por estar. Por leer, por compartir y, sobre todo, por rezar. En esta familia nadie vale por lo que da, sino por lo que es.
Mil gracias y muchas bendiciones,
Padre Adolfo


